Cuerpo,
Alma y Espíritu
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Oremos:
Padre nuestro,
Te agradecemos por habernos guiado en el estudio de Tu Palabra, guiándonos por el camino
de la verdad.
Te agradecemos de igual manera por ayudarnos a poner en práctica lo que nos has enseñado
en el Libro Sagrado.
Hoy, quisiéramos estudiar sobre la naturaleza del hombre.
Que la presencia de Tu Santo Espíritu nos acompañe. En el Nombre de Jesús oramos.
Amén.

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Salmo 144:3
Oh Jehovah, ¿qué es el hombre para que pienses en él?

¿Qué es el hombre?
¿De qué está hecho?
¿Hay una parte de él que es inmortal?
Estas son preguntas que han intrigado a los hombres por siglos. Pero la Biblia puede
contestarlas de forma precisa y satisfactoria.
Comprender la enseñanza de esta lección es esencial para poder comprender la siguiente,
que nos hablará del estado de los muertos.

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1 Tesalonicenses 5:23
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; que
todo vuestro ser - tanto espíritu, como alma y cuerpo - sea guardado sin mancha en la
venida de nuestro Señor Jesucristo.

Notemos que estamos hechos de tres elementos principales:
- El cuerpo (en hebreo: «basar»; en griego:
«soma»).
- El espíritu (en hebreo: «ruach»; en griego:
«pneuma»).
- El alma (en hebreo: «nephesh»; en griego:
«psuche»).
Ahora, ¿de qué se compones cada uno de estos elementos?

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1 Corintios 15:47
El primer hombre es de la tierra, terrenal.

Salmo 10:18
(...) a fin de que el hombre de la tierra no vuelva más
a hacer violencia.

Primero, hablemos del cuerpo.
La Biblia con frecuencia habla de cómo fue tomado de la tierra. Por lo tanto, nuestro
cuerpo está formados de materiales que encontramos en la tierra: oxígeno, hidrógeno,
calcio, hierro, fósforo, etc.
Esta asombrosa combinación, dotada de la capacidad de amar y razonar, es definitivamente
¡la corona de la creación!

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Génesis 3:19
Porque polvo eres y al polvo volverás.

Salmo 103:14
Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que
somos polvo.

Génesis 18:27
He aquí, ya que he comenzado a hablar con mi Señor, a
pesar de que soy polvo y ceniza (...).

Polvo y cenizas son otros de los términos empleadoes en la Biblia para
describir el cuerpo, recordándonos, desde el principio, que fuimos tomados de la tierra.

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Números 16:22
Oh Dios, Dios de los espíritus de todo ser humano (...).

El segundo elemento de nuestro ser es el espíritu, también llamado «aliento
de vida» (de hecho, el término griego para espíritu es «pneuma», raíz que significa
«aire», como en la palabra «neumático», por ejemplo).
El espíritu es el aliento de vida dado por Dios. Cuando el cuerpo inerte recibe este
espíritu, comienza la vida; por el contrario, al momento de la muerte, el espíritu
abandona el cuerpo y regresa a Dios.
Entoncés, el espíritu es la fuente de vida y energía de todo ser viviente.

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Génesis 7:15 (RVA-1960)
Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda
carne en que había espíritu de vida.

Eclesiastés 3:19
Porque lo que ocurre con los hijos del hombre y lo que
ocurre con los animales es lo mismo: como es la muerte de éstos, así es la muerte de
aquéllos. Todos tienen un mismo aliento.

El espíritu, es decir, el aliento de vida, es lo que dá vida a todas las
criaturas vivas. Proceden de la misma fuente tanto para los hombres como para los
animales.
Podemos comparar al espíritu con una corriente eléctrica que distribuye energía a toda
una ciudad.

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Job 33:4
El Espíritu de Dios me hizo; el aliento del Todopoderoso
me da vida.

Apocalípsis 11:11
Después de los tres días y medio el aliento de vida
enviado por Dios entró en ellos [los dos testigos], y se levantaron sobre sus pies.

Ezequiel 37:5
Así ha dicho el Señor Jehovah a estos huesos:
«He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.»

Cuando un cuerpo inerte recibe el aliento de Dios (o espíritu), se inicia la
vida.

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Génesis 2:7
Entonces Jehovah Dios formó al hombre del polvo de la
tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un ser viviente.

1 Corintios 15:45
Así también está escrito:
«El primer hombre Adán llegó a ser un alma viviente.»

La unión del cuerpo y el espíritu constituyen un alma viviente.
Por lo tanto, el alma no es una entidad separada del cuerpo. El alma es el ser viviente en
sí mismo.
Un alma viviente es creada cuando el aliento de vida de Dios entra en el cuerpo.

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Salmo 130:5
Yo espero en Jehovah; mi alma espera.

Salmo 124:7
Nuestra alma escapó como un pájaro de la trampa de los
cazadores. Se rompió la trampa, y nosotros escapamos.

Como podemos ver, la palabra «alma» se utiliza para describir a un ser
viviente.
Estos versículos nos demuestran que la palabra «Yo» puede ser remplazada por «mi
alma», y la palabra «nosotros» puede ser remplazada por «nuestra alma».
Ahora, si es cierto que el cuerpo más el espíritu se convierten en una alma viviente,
veamos que sucede cuando el proceso es revertido...

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Job 34:14,15
Si [Dios] retirara su espíritu y su aliento, toda carne
perecería juntamente, y el hombre volvería al polvo.

Salmo 104:29,30
Les quitas el aliento, y dejan de ser. Así vuelven a ser
polvo.
Envías tu hálito, y son creados; y renuevas la superficie de la tierra.

Entoncés, cuando el alma viviente pierde el aliento de vida, queda solamente
el cuerpo, privado de la vida, y vuelve al polvo.
Ahora, ¿a dónde va el aliento de vida de Dios?

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Eclesiastés 12:7
Es que el polvo vuelve a la tierra, como era; y el
espíritu vuelve a Dios, quien lo dio.

Eclesiastés 8:8
No hay hombre que tenga poder sobre el hálito de vida,
como para retenerlo, ni hay poder sobre el día de la muerte.

Lucas 23:46
«¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!»
Y habiendo dicho esto, expiró.

En el momento de la muerte, el espíritu, el aliento, simplemente vuelve a Dios
quien lo ha dado para que exista la vida.

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Lucas 8:55
Entonces su espíritu volvió a ella [la niña], y al
instante se levantó.

Salmo 146:4
Su espíritu ha de salir, y él volverá al polvo.

Como ilustración, comparemos al cuerpo a un bombillo; el espíritu es la
eléctricidad, y el alma la luz cuandola electricidad llega a él.
Cuando no hay electricidad, el bombillo encendido (el alma) deja de existir, porque la
electricidad (el espíritu) lo ha abandonado. Sólo existe un bombillo apagado (el cuerpo
sin vida).

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Hebreos 7:8
Aquí los hombres que mueren reciben los diezmos.

Isaías 51:12
¿Quién eres tú para que temas al hombre, que es
mortal?

En el momento de la muerte, el alma viviente deja de ser. El cuerpo regresa al
polvo, y el espíritu, la energía de vida, regresa a Dios.
Pero, ¿es inmortal alguna parte del cuerpo humano?
Por largo tiempo se ha enseñado que el alma es inmortal; que continua después de la
muerte, yendo al cielo, al infierno, o a algún otro lugar...
¿Es esta enseñanza bíblica?

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Ezequiel 18:20
El alma que peca, ésa morirá.

Mateo 10:28
Más bien, temed a aquel que puede destruir tanto el alma
como el cuerpo.

Santiago 5:20 (RVA-1960)
El que haga volver al pecador del error de su camino,
salvará de muerte un alma.

La Biblia está clara en este punto: el alma es mortal.
Ningún hombre posee en sí mismo, desde su nacimiento, la inmortalidad.

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Salmo 78:50
[Dios] no eximió sus almas de la muerte.

Ezequiel 13:19
Me habéis profanado (...), dando muerte a las personas
que no debían morir y dando vida a las personas que no debían vivir.

Notemos en este último versículo, que la inmortalidad del alma se aplica a
todos los hombes, buenos o malos.
Entonces, ¿de dónde procede esta gran mentira que enseña que el alma es inmortal?
La respuesta dada por la Biblia le podría asombrar...

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Génesis 3:1-4
[La serpiente] dijo a la mujer: «¿De veras Dios os ha
dicho: "No comáis de ningún árbol del jardín"?»
La mujer respondió a la serpiente: «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.
Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: "No comáis
de él, ni lo toquéis, no sea que muráis."»
Entonces la serpiente dijo a la mujer: «Ciertamente no moriréis.»

Dios había advertido a Adán y a Eva que la desobediencia les causaría la
muerte.
Pero la serpiente los engañó, haciéndoles creer que eran inmortales.

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2 Corintios 11:3
Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia
engañó a Eva, de alguna manera vuestros pensamientos se hayan extraviado de la sencillez
y la pureza que debéis a Cristo.

Apocalípsis 12:9
(...) la serpiente antigua que se llama diablo y
Satanás, el cual engaña a todo el mundo.

Desde el principio hasta hoy, Satanás se las ha ingeniado para engañar a los
hombres, haciéndoles creer que son inmortales.

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1 Timoteo 6:15,16
(...) el Rey de reyes y Señor de señores; el único que
tiene inmortalidad.

Recordemos siempre: Dios es el único que tiene inmortalidad.
Por lo tanto, el hombre no es inmortal de nacimiento.
Pero, el mayor deseo de Dios es compartir Su inmortalidad con nosotros.

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Génesis 2:17
Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no
comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás.

Romanos 5:12
Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo
por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte
pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Dios creó al hombre como candidato a la inmortalidad.
Pero, por su desobediencia, el hombre rompió su conección con Dios, la única fuente de
vida, y perdió así su acceso a la inmortalidad.
El hombre se hizo mortal.

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Romanos 6:23
Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios
es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.

Al dar Su vida por nosotros, Jesucristo nos ofreció la posibilidad de asirnos
de la inmortalidad por fe.
Por consiguiente, la inmortalidad es condicional para la salvación en Jesucristo.

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1 Juan 5:11-13
Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida
eterna, y esta vida está en su Hijo.
El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que
sepáis que tenéis vida eterna.

La inmortalidad es, entonces, el regalo de Dios a aquellos que se arrepienten
de sus pecados y aceptan a Jesucristo como su Salvador personal y Señor de sus vidas.

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2 Timoteo 1:10
Nuestro Salvador Cristo Jesús (...) anuló la muerte y
sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio.

Romanos 2:6,7
[Dios] recompensará a cada uno conforme a sus obras:
vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e
incorrupción.

Recordemos: la inmortalidad existe sólo en Jesucristo.
Sin Él, permanecemos sujetos para la mortalidad, y así para la extinción eterna.

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Deuteronomio 30:19
Llamo hoy por testigos contra vosotros a los cielos y a
la tierra, de que he puesto delante de vosotros la vida y la muerte, la bendición y la
maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tus descendientes.

Esta es la invitación de Dios a cada uno de nosotros.
No somos inmortales por naturaleza. Pero depende enteramente de nosotros si heredamos la
inmortalidad.
Podemos obtener la vida eterna por la fe en Cristo Jesús.
¿Por qué no hacerlo ahora, al orar?

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26
Pidámosle a Dios que nos conceda la vida eterna:
Señor nuestro y Dios nuestro,
Satanás desea tanto engañarnos y hacernos creer que ya somos inmortales, para que de esa
manera no sintamos nuestra necesidad de ser salvos en Jesucristo.
Afortunadamente, nos has dado Tu Palabra para que Sus enseñanzas nos guien y aprendamos
que sólo Tú eres inmortal.
Por eso venimos a Tí, Padre, para pedirte nos concedas la vida eterna, que está en
Cristo.
Estas cosas pedimos en Su Nombre.
Amén.

El examen de la lección 14 le espera
(Disponible en inglés y francés
solamente.)

Fuente de las imágenes de esta lección
Pantalla 1: Imagen en: Colección de imágenes «ClickArt
65,000» por Broderbund, CD #4, NATOT386.JPG. Pantalla 2: Imagen en:
«Questionnaire Adulte de l'Ecole du Sabbat», Pacific Press Publishing Association,
Segundo Trimestre 1999, Página Cobertura. Pantalla 3: SHALLIS,
Christian. Imagen en el libro: «Il faut beaucoup de foi pour être athée - A la
recherche de nos origines» (SHALLIS, Ralph), Editions Farel, 1983, Página Cobertura.
Pantalla 4: «Anatomy of the structures of the human body.» Imagen en el CD:
«Deluxe Compton's Interactive Encyclopedia CD - 1998 Edition», Compton's Home Library,
1997. Pantalla 5: Imagen en la revista: «The Watchtower» (el 1 de Mayo
de 1990), Watch Tower Bible and Tract Society, p.18. Pantalla 6: JUSTINEN,
Lars. Imagen en: «Questionnaire Adulte de l'Ecole du Sabbat», Pacific Press Publishing
Association, Cuarto Trimestre 1996, Página Cobertura. Pantalla 7: Imagen
en el libro: «My Book of Bible Stories», Watch Tower Bible and Tract Society, 1978,
p.25. Pantalla 8: Imagen en el libro: «La Révélation - le grand
dénouement est proche», New York, Watch Tower Bible and Tract Society, 1988, p.169.
Pantalla 9: Imagen en el libro: «Uncle Arthur's Bedtime Stories, volume 3»
(MAXWELL, Arthur S.), Review and Herald Publishing Association and Pacific Press
Publishing Association, 1976, p.151. Pantalla 10: Fotografía de:
PhotoDisc. Imagen en la revista: «Sabbath School Leadership» (Mayo 1999), Review and
Herald Publishing Association, Página Cobertura. Pantalla 11: Imagen en
el libro: «Vivez éternellement heureux sur la terre!», Watch Tower Bible and Tract
Society, 1982, imagen #15. Pantalla 12: WILLIAMSON, Jean y Mick SHARP.
Imagen en el libro: «Revelation» (LORIE, Peter), Simon & Schuster, Labyrinth
Publishing Ltd, 1994, p.198. Pantalla 13: «Lightbulb.» Imagen en el CD:
«Deluxe Compton's Interactive Encyclopedia CD - 1998 Edition», Compton's Home Library,
1997. Pantalla 14: NYE, Vernon. Imagen en el libro: «The Bible Story,
volume 1» (MAXWELL, Arthur S.), Pacific Press Publishing Association, 1953, p.38.
Tabla de la Pantalla 14: McGARY, Norman. «The I AM Project», 1996. Imagen
tomada del sitio Web: http://www.webservants.com/story/2.html Pantalla 15: Imagen
en la revista: «Réveillez-vous» (el 8 de Enero de 1994), Watch Tower Bible and Tract
Society, p.26. Pantalla 16: Imagen en la revista: «The Watchtower» (el
15 de Agosto de 1998), Watch Tower Bible and Tract Society, p.16. Pantalla 17: CARAVAGGIO.
Imagen en el libro: «The Wonder of the Miracles» (SOMMER, Robin Langley), Saraband,
1998, p.73. Pantalla 18: MOLAN, Chris. Imagen en el libro: «Forever
Stories, volume 1» (BYERS, Carolyn), Review and Herald Publishing Association, 1990,
p.54,55. Pantalla 19: VERLEYE, J. Imagen en el libro: «The Catholic
Children's Bible» (THEOLA, Sister Mary), The Regina Press, 1983, p.26. Pantalla
20: FRA BARTOLOMEO. «God the Father» (1509), Museo e Pinacoteca Nazionale di
Palazzo Mansi, Lucques. Imagen en el libro: «La Peinture de la Renaissance Italienne»
(BECK, James H.), Editions Könemann, 1999, p.348. Pantalla 21: Imagen en
el libro: «The Bible for Children - Retold by Bridget Hadaway & Jean Atcheson»,
Londres, Octopus Books Limited, 1973, p.12,13. 22 Pantalla 22: GRACE,
Robert. Imagen en la revista: «Signs of the Times» (Agosto 1989), Pacific Press
Publishing Association, p.15. Pantalla 23: GREENE, Nathan. «The
Invitation». Imagen en: «Inspirational Fine Art», Hart Classic Editions
(www.hartclassics.com), p.2. Pantalla 24: REMMEY, Paul. Imagen en el
libro: «The Bible Story, volume 8» (MAXWELL, Arthur S.), Pacific Press Publishing
Association, 1956, p.188. Pantalla 25: ANDERSON, Harry. Imagen en el
libro: «The Triumph of God's Love, volume 1» (WHITE, Ellen G.), Pacific Press Publishing
Association and Review and Herald Publishing Association, 1950, p.322. Pantalla
26: Imagen en: Colección de imágenes «ClickArt 65,000» por Broderbund, CD #4,
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