¿Bajo
la Ley o Bajo la Gracia?
Pantalla 1
Le invitamos a acompañarnos al pedir la ayuda y dirección del Señor:
Padre nuestro que estás en los cielos,
En las últimas tres lecciones, hemos estudiado sobre Tu ley y ahora nos preguntamos qué
papel desempeña la ley en la vida de un cristiano.
Puesto que somos salvos por la preciosa sangre de Jesucristo, ¿tenemos todavia que
guardar Tu ley?
Por favor, abre nuestras mentes y corazones, a través de Tu Santo Espíritu, al buscar
respuestas a nuestras interrogantes sobre lo que enseña Tu Santa Palabra.
En el Nombre de Jesucristo oramos.
Amén.

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2
Salmo 19:8
La ley de Jehovah es perfecta.

Romanos 7:12
De manera que la ley ciertamente es santa; y el
mandamiento es santo, justo y bueno.

Salmo 119:165
Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos
tropiezo.

En las tres últimas lecciones (las cuales le invitamos a repasar antes de
proseguir) hemos visto que desde la creación, Dios dio a Adam y a Eva una ley perfecta.
Si hubiesen obedecido esta perfecta ley, hubiesen sido felices por siempre.

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3
Génesis 2:17
[Y dijo Dios:]
«Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que
comas de él, ciertamente morirás.»

1 Juan 3:4
El pecado es infracción de la ley.

Romanos 6:23
Porque la paga del pecado es muerte.

Desafortunadamente, el hombre transgredió la ley de Dios y se convirtió en
pecador.
Él perdió el derecho a la vida eterna, y se puso mortal, sujeto a la muerte.

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4
Romanos 5:12
Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo
por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte
pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Romanos 3:23
Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios.

Separado de Dios por sus pecados, la condición del hombre era desesperante.
Habiendo transgredido la ley, se convirtió en pecador; y siendo un pecador, estaba
sentenciado a muerte.

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5
Romanos 7:14-16
Porque sabemos que la ley es espiritual; pero yo soy
carnal, vendido a la sujeción del pecado.
Porque lo que hago, no lo entiendo, pues no practico lo que quiero; al contrario, lo que
aborrezco, eso hago.
Y ya que hago lo que no quiero, concuerdo con que la ley es buena.

Romanos 8:7
Pues la intención de la carne es enemistad contra Dios;
porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.

Es decir, que estando separado de Dios, el pecador no tiene ya el poder
necesario para obedecer la ley de Dios, ni es ello posible para él.

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6
1 Corintios 15:56
El poder del pecado es la ley.

Romanos 7:10
Y descubrí que el mismo mandamiento que era para vida me
resultó en muerte.

Ya que el pecador no puede obedecer la ley por sí mismo, su naturaleza
espiritual declina de día en día.
Los Diez Mandamientos le muestran el camino a la felicidad, pero no puede guardarlos por
sí mismo.
Su desobediencia constante lo condena bajo la ley.

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7
Gálatas 2:16
Ningún hombre es justificado por las obras de la ley.

Romanos 3:20
Porque por las obras de la ley nadie será justificado
delante de [Dios].

Isaías 64:6
Todas nuestras obras justas son como trapo de inmundicia.

Puesto que nuestra naturaleza pecaminosa no nos permite guardar de manera
perfecta la ley de Dios, es por lo tanto completamente imposible que seamos salvos por
nuestra obediencia a la ley.
¿Qué podemos hacer entoncés para ser salvos?

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8
Gálatas 3:24
De manera que la ley ha sido nuestro tutor para llevarnos
a Cristo, para que seamos justificados por la fe.

Al mirar a la ley de Dios, pronto descubrimos nuestra condición pecadora y
desesperante.
La ley nos revela nuestra miseria espiritual, señalándonos nuestras transgresiones, y
enseñándonos de forma clara nuestra necesidad de un Salvador.
De esta forma, la ley nos lleva a Jesús, el Único que nos puede justificar y salvar de
nuestros pecados.

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9
Efesios 2:8,9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto
no de vosotros, pues es don de Dios.
No es por obras, para que nadie se gloríe.

Romanos 3:23,24
Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo
Jesús.

Nadie merece la salvación; es el regalo de Dios para cada uno de nosotros, a
travé del sacrificio de Jesucristo en la cruz.

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10
Romanos 4:2,3
Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de
qué gloriarse, pero no delante de Dios.
Pues ¿qué dice la Escritura?
«Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.»

¿Qué sucedió con los que vivieron antes del nacimiento de Cristo? ¿Se
salvaron por obedecer la ley de Dios? No.
Así como nosotros, ellos tuvieron que creer que la gracia de Dios los salvaría, no sus
obras.
Pusieron su confianza en el Mesías que iba a venir, como nosotros ponemos nuestra
confianza en el Mesías que ha venido, Jesucristo.

Pantalla
11
Mateo 5:17
[Dijo Jesús:]
«No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar,
sino para cumplir.»

Lucas 16:17
[Dijo Jesús:]
«Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se caiga una tilde de la ley.»

Algunos dicen que Jesús abolió la ley de Dios. Sin embargo, Él mismo dijo
claramente que la ley de Dios no había sido abolida.
La muerte de Jesús abolió la ley ceremonial, pero no la ley moral, como hemos podido ver
en la lección anterior, «Las Dos Leyes».

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12
Romanos 6:14
No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Si los Diez Mandamientos no han sido abolidos, entoncés ¿qué significa esta
declaración del apostol Pablo?
¿Qué quizo decir cuando dijo «no estáis bajo la ley, sino bajo
la gracia»?
¿Quiso decir que los cristianos, estando bajo la gracia, no tenemos que obedecer la ley
de Dios?

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13
Gálatas 4:4,5
Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la
ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley.

Gálatas 3:13
Cristo nos redimió de la maldición de la ley.

Romanos 8:1
Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús.

Primeramente, ¿qué significa estar «bajo la ley»?
De acuerdo con este versículo, estar bajo la ley simplemente significa estar bajo la
condenación de la ley.

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14
Romanos 6:14,15
No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De
ninguna manera!

Con frecuencia paramos de leer después que leemos «no
estáis bajo la ley, sino bajo la gracia».
Y sin embargo, el versículo siguiente demuestra con toda claridad que la expresión «no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia», no le da permiso
al cristiano de vivir como si la ley ya no existiese más.
De hecho, el pecado es transgresión de la ley, y el apostol Pablo declara que no
deberíamos pecar, aún si nos encontrásemos bajo la gracia... y mucho más cuanto
estamos bajo la gracia.

Pantalla
15
Gálatas 5:13
Vosotros fuisteis llamados a la libertad, hermanos;
solamente que no uséis la libertad como pretexto para la carnalidad.

Si un policia lo detiene por ir manejando con exceso de velocidad, le advierte
de lo que le podría suceder si continúa haciéndolo, y lo deja ir sin darle una multa,
entoncés usted se encuentra «bajo la gracia» de ese policia.
¿Le da ello libertad para transgredir las leyes de tránsito? Por supuesto que no. Si
vuelve a cometer la misma infracción, el policia lo volverá a detener, y esta vez para
no dejarlo ir.
De la misma forma, la gracia de Dios nos perdona, pero eso ciertamente no nos da permiso
de transgredir Su ley.

Pantalla
16
Romanos 3:31
Luego, ¿invalidamos la ley por la fe? ¡De ninguna
manera!
Más bien, confirmamos la ley.

Volvamos a tomar el ejemplo del policia: ¿cuál sería la mejor forma de
demostrarle su gratitud por haberle dejado ir sin darle una multa?
Sería hacer todo de su parte para guardar las leyes de tráfico, ¿o no?
De la misma forma, si en realidad estamos agradecidos con Dios por Su gracia, procuraremos
guardar mejor Sus mandamientos, día trás día, a través del poder que nos dá Él
mismo.

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17
Hebreos 5:9
[Cristo] llegó a ser Autor de eterna salvación para
todos los que le obedecen.

Hechos 5:32
Nosotros somos testigos de estas cosas, y también el
Espíritu Santo que Dios ha dado a los que le obedecen.

Dios espera que le obedezcamos.
A través de Su poder obrando en nuestros corazones, seremos capaces de guardar Su ley, no
para ser salvados, sino para demostrarle lo sincero que han sido nuestro arrepentimiento y
conversión.
Repetimos este punto importante: guardamos la ley de Dios no para ser salvos, sino porque
somos salvos.

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18
Dios nos pide que hagamos Su voluntad, la cual se expresa en Su ley :
«El hacer tu voluntad, oh Dios mío, me ha agradado; y
tu ley está en medio de mi corazón.» (Salmo 40:8)
«No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.» (Mateo 7:21)
«Porque os es necesaria la perseverancia para que, habiendo hecho la voluntad de Dios,
obtengáis lo prometido.» (Hebreos 10:36)
«El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.» (1 Juan 2:17)
«La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Dios y guarda sus
mandamientos, pues esto es el todo del hombre.» (Eclesiastes 12:13)

Pantalla
19
Al guardar Sus mandamientos, demostramos nuestro amor por Dios :
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.» (Juan
14:15)
«Pues éste es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son
gravosos.» (1 Juan 5:3)
«En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos sus mandamientos. El
que dice: "Yo le conozco" y no guarda sus mandamientos es mentiroso, y la verdad
no está en él.» (1 Juan 2:3,4)
«Oh Jehovah, Dios de los cielos, Dios grande y temible, que guarda el pacto y la
misericordia para con los que le aman y guardan sus mandamientos.» (Nehemías 1:5)

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20
Dios no aprueba el que olvidemos Su ley, pero se complace con los que la
guardan :
«El que roba a su padre y a su madre, y dice que no es
maldad, es compañero del destructor.» (Proverbios 28:24)
«Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de hombres. Porque
dejando los mandamientos de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres.» (Marcos
7:7,8)
«La misericordia de Jehovah es desde la eternidad y hasta la eternidad (...) sobre los
que guardan su pacto y se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.» (Salmo
103:17,18)
«Bienaventurado el hombre que teme a Jehovah, y en sus mandamientos se deleita en gran
manera.» (Salmo 112:1)

Pantalla
21
Uns textos más del Salmo 119, que nos
hablan de la ley de Dios :
«Bienaventurados los íntegros de camino, los que andan
según la ley de Jehovah.» (Salmo 119:1)
«Dame entendimiento, y guardaré tu ley; la observaré con todo el corazón.» (Salmo
119:34)
«Me deleitaré en tus mandamientos, los cuales he amado.» (Salmo 119:47)
«Por eso amo tus mandamientos más que el oro, más que el oro puro.» (Salmo 119:127)
«Tu salvación he esperado, oh Jehovah, y tus mandamientos he puesto por obra.» (Salmo
119:166)
«He andado errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de
tus mandamientos.» (Salmo 119:176)

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22
Gálatas 2:20
Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo
yo, sino que Cristo vive en mí.

No podemos guardar los mandamientos de Dios por nosotros mismos.
Pero aceptando a Jesús como nuestro Salvador personal, obtenemos no sólo el perdón de
nuestros pecados pasados, sino también el poder hacer, de ese momento en adelante, la
voluntad de Dios, por medio de la presencia de Cristo morando en nosotros a través de Su
Santo Espíritu.

Pantalla
23
Juan 15:5
El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho
fruto.
Pero separados de mí, nada podéis hacer.

Gálatas 5:22,23
Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.
Contra tales cosas no hay ley.

Si Jesús mora en nosotros, expontaneamente llevaremos buenos frutos, como un
árbol lleva frutos sin realizar ningún esfuerzo.
Notemos que la ley no se opone al fruto del Espíritu.

Pantalla
24
Ezequiel 36:27
Pondré mi Espíritu dentro de vosotros y haré que
andéis según mis leyes, que guardéis mis decretos y que los pongáis por obra.

Hebreos 8:10
Pondré mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones
las inscribiré. Y yo seré para ellos Dios, y para mí ellos serán pueblo.

Dios puede hacer de estas maravillosas promesas una realidad en nosotros, si
sinceramente Se lo pedimos.
De hecho, Dios desea inmensamente darnos Su Santo Espíritu, para que podamos guardar Sus
mandamientos, los cuales nos enseñan el camino a la felicidad.

Pantalla
25
Salmo 119:47
Me deleitaré en tus mandamientos, los cuales he amado.

Romanos 7:22
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de
Dios.

1 Corintios 7:19
Lo que vale es guardar los mandamientos de Dios.

El hombre que en realidad está convertido, no tratará de restar importancia a
los mandamientos de Dios.
Por el contrario, hallará gran gozo en guardarlos, sabiendo que Dios le ha dado el poder
que necesita para hacerlo.

Pantalla
26
Querido amigo, oremos:
Señor nuestro,
¡Qué gran mensaje nos has dado en este día! Ahora sabemos que Tú esperas que cumplamos
Tu voluntad, expresada claramente en los Diez Mandamientos.
Pero sólos, nada podemos hacer: es por eso que venimos a Tí para pedirte que cumplas Tu
promesa de que nos darás Tu Santo Espíritu, para que de esa forma podamos aprender mejor
día trás días cómo guardar tu ley.
Te agredecemos en el Nombre de Jesucristo.
Amén.

El examen de la lección 31 le espera
(Disponible en inglés y francés
solamente.)

Fuente de las imágenes de esta lección
Pantalla 1: Imagen en: «Photo Gallery 25,000» de Media
Graphics International, CD #2, ROSES035.JPG. Pantalla 2: HARLAN, Russell.
Imagen en el libro: «The Bible Story, volume 1» (MAXWELL, Arthur S.), Pacific Press
Publishing Association, 1953, p.52. Pantalla 3: Imagen en el libro: «The
Children's Bible, volume 1», Golden Press, 1981, p.33. Pantalla 4: «Prix
Galien 1999» Report, p.33. Pantalla 5: Fotografía de PhotoDisc. Imagen
en la revista: «Adventist Review» (Junio 1997), Review and Herald Publishing
Association, p.25. Pantalla 6: Sculpture de PEARSON, Jim; Fotografía de
Duane Tank/Ed Guthero. Imagen en la revista: «Signs of the Times» (Mayo 1990), Pacific
Press Publishing Association, p.15. Pantalla 7: Imagen en la revista:
«The Watchtower» (1 Marzo 1993), Watch Tower Bible and Tract Society, p.16. Imagen
modificada por Cyberspace Ministry. Pantalla 8: ANDERSON, Harry. Imagen
en la revista: «La Sentinelle» (Septiembre 1980), Pacific Press Publishing Association,
p.11. Pantalla 9: RUIZ, Eduardo. Imagen en la revista: «La Sentinelle»
(Abril 1995), Pacific Press Publishing Association, p.8. Pantalla 10: Imagen
en: «Prophecy Seminars», Seminars Unlimited, 1989, Daniel lesson #30 («Sharing Daniel's
Message with the World»), p.5. Pantalla 11: Imagen en: «Prophecy
Seminars», Seminars Unlimited, 1989, Daniel lesson #10 («Can the Little Horn Change
God's Law?»), p.8. Pantalla 12: Imagen en el libro: «The Children's
Bible, volume 12», Golden Press, 1981, p.735. Pantalla 13: STEEL, John.
Imagen en el libro: «The Triumph of God's Love, volume 2» (WHITE, Ellen G.), Pacific
Press Publishing Association and Review and Herald Publishing Association, 1950, p.398.
Pantalla 14: AYRES, Robert. Imagen en: «Perspective Digest», Adventist
Theological Society, Volume 2, Number 2, p.18. Pantalla 15: Imagen en la
revista: «Réveillez-vous» (22 Febrero 1992), New York, Watch Tower Bible and Tract
Society, p.10. Pantalla 16: Fotografía de BLUE, Betty. Imagen en la
revista: «Signs of the Times» (Marzo 2000), Pacific Press Publishing Association, p.32.
Pantalla 17: Imagen en el libro: «Uncle Arthur's Bedtime Stories, volume 1»
(MAXWELL, Arthur S.), Review and Herald Publishing Association and Pacific Press
Publishing Association, 1976, p.43. Pantalla 18: RAPHAEL. Stanza di
Eliodoro, Vatican. Imagen en el libro: «Charlton Heston Presents the Bible», GT
Publishing, New York, 1997, p.108. Pantalla 19: QUADE, Lester. Imagen en
el libro: «The Bible Story, volume 9» (MAXWELL, Arthur S.), Pacific Press Publishing
Association, 1957, p.67. Pantalla 20: WENSELL, Ulises. Imagen en el
libro: «Reader's Digest Bible for Children» (DELVAL, Marie-Hélène), Reader's Digest
Young Families, 1995, p.71. Pantalla 21: CRUZ, Nery. Imagen en la
revista: «La Sentinelle» (Agosto 1984), Pacific Press Publishing Association, p.14.
Pantalla 22: ANDERSON, Harry. Imagen en el libro: «The Bible Story, volume 10»
(MAXWELL, Arthur S.), Pacific Press Publishing Association, 1957, p.140. Pantalla
23: Picture Collection «Corel Gallery Magic» de Corel, 1997, CD #8, Photo
Library 4, 802084.PCD. Pantalla 24: Imagen en la revista: «Adventist
Review» (Mayo 1996), Review and Herald Publishing Association, p.15. Pantalla 25:
Imagen en el libro: «Egermeier's Bible Story Book» (EGERMEIER, Elsie E.), The
Warner Press, 1963, p.98. Pantalla 26: Imagen en: «Photo Gallery
25,000» de Media Graphics International, CD #2, DG026.JPG.
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y con el artículo 29 de las leyes de derechos en Canadá, capítulo C-42 (disponible en inglés y francés solamente),
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